Casi podríamos inventar un refrán: “helados en el freezer... golosos felices”. Pero si la ocasión pinta para lucirse con un toque especial, sólo es cuestión de dejarse llevar por la
imaginación.
- Batir ligeramente la crema con el azúcar impalpable, hasta que apenas espese (medio punto)
- Espolvorear las frutas con el azúcar molida y dejarlas descongelar
- Remojar las vainillas en el licor, cortarlas en trocitos y distribuirlas en el fondo de las copas
- Agregar parte de los frutos rojos, cubrir con bochas de helado a gusto, luego con la crema espesa y, por último, decorar con más frutos rojos. Servir enseguida.